Ubicada en Colima, Casa Akina propone una forma pausada de habitar, donde el concreto, la vegetación y la luz natural construyen una experiencia de contemplación.

¿Puede la arquitectura invitarnos a detenernos? En Villa de Álvarez, Colima, Casa Akina, diseñada por Di Frenna Arquitectos, explora la relación entre materialidad, naturaleza y tiempo a través de una arquitectura contenida que dialoga con su entorno.

Una arquitectura que se transforma con la luz
Con una superficie de 497.50 m², la vivienda combina concreto, piedra y celosías en una misma tonalidad cromática. La luz natural transforma sus superficies a lo largo del día, mientras las celosías proyectan un juego constante de luces y sombras que aporta movimiento a la arquitectura.
La distribución establece una transición gradual entre interior y exterior. Los patios y las terrazas integran la vegetación a los espacios cotidianos, mientras que la madera aporta calidez frente al carácter mineral del concreto.
En la planta alta, las sustracciones volumétricas generan terrazas privadas que conectan las habitaciones y el estudio con el paisaje.

Más que un refugio, Casa Akina es una invitación a habitar con calma, donde la arquitectura deja de ser un objeto estático para convertirse en una experiencia que cambia con la luz, el tiempo y la naturaleza.

Ficha técnica
- Arquitectura: Di Frenna Arquitectos
- Ubicación: Villa de Álvarez, Colima, México
- Superficie: 497.50 m²
- Año: 2025
- Fotografía: Lorena Darquea


