SULJAA´ MOBILIARIO INTERCULTURAL I RAMSES VIAZCÁN

Suljaa’ es un mobiliario escolar para que niños indígenas de Guerrero puedan aprender dos idiomas.

Durante el Salone Satellite, un evento dedicado a los jóvenes diseñadores dentro del marco del Salone del Mobile en la semana del diseño de Milán, el estudio homónimo del diseñador industrial mexicano Ramses Viazcán presenta el diseño de sillas escolares hechas a mano por artesanos locales.

Es un proyecto que contribuye al modelo pedagógico denominado 50-50 Guerrero, donde la infancia de la región amuzga aprenden ñomndaa’ (amuzgo) y español de manera simultánea, en la escuela primaria El Progreso de Xochistlahuaca, Guerrero. De este modo, reciben educación bilingüe y bicultural, la cual es un derecho consagrado en la Constitución mexicana.

Este plan pedagógico necesita atmósferas que fomenten el aprendizaje múltiple y que fortalezcan la interculturalidad en la educación indígena, pues existe una enorme carencia de condiciones tanto socioculturales como materiales. 

En ese sentido se reconoció al mobiliario como un recurso y un detonante del aprendizaje, pues en él plasman aspectos de su cultura, como algunas de sus iconografías más representativas. En las sillas, los artesanos amuzgos —al igual que en las vestimentas de la región— tejen montañas, insectos de agua, pájaros, flores y más elementos que forman parte del alfabeto amuzgo o ñomndaa’. Por ello, al tener el sello característico de lo que ellos mismos producen en la comunidad, el mobiliario genera un sentido de pertenencia y apropiación.

Multiculturalidad es un concepto que traza y recorre al territorio mexicano. Sin embargo, históricamente, a raíz del proyecto de mestizaje, se intentaron enmudecer e invisibilizar las diversas lenguas e identidades.

Aún así, el proyecto de identidad nacional se apoyó narrativamente de esa multiculturalidad para presentarse como singular frente al mundo; un carisma étnico, en forma de etiqueta, publicitaria que vendía muy bien al exterior pero que era profundamente soslayado al interior.

Una de las herramientas del mestizaje fue la imposición del español, cuyos efectos permearon no sólo en la manera de comunicar, sino también, en la de concebir el mundo. En ese sentido, la escuela ha sido un dispositivo clave en la articulación de esas políticas estatales de homologación cultural y lingüística.

Muy a pesar de la efectividad incuestionable de estas políticas, la diversidad no cesó. Los territorios, como organismos, han pervivido y resistido. De esta manera, han surgido proyectos interesados en fomentar las diversas culturas y lenguas que convergen en el país.

Cultura Amuzga

En la región amuzga, cada pueblo tiene su nombre específico, en el caso del grupo indígena nannncuee ñomndaa se encuentra en medio camino entre la costa y la montaña. Los amuzgos basan su economía principalmente en la agricultura y actividades artesanales como la cerámica de objetos de barro como jarros, comales, ollas; la confección de objetos bordados y tejidos en telar de cintura de huipiles, rebozos y manteles, tejido de hamacas y morrales de ixle, bambú y palma.

Las mujeres y hombres utilizan prendas que dependiendo del color, material y diseño ejercen la función de adscripción al distinguirse de otras personas por su origen y su pertenencia a una comunidad específica. Los tejidos se clasifican en figuras antropomorfas, zoomorfas o geométricas en una amplia gama de colores cuyo detalle varía de un pueblo a otro y los patrones se identifican por varias comunidades como especie de alfabeto por las tejedoras amuzgas. 

Algunos de los diseños se remontan a imágenes que se encuentran en códices prehispánicos, otros se basan en la flora y fauna de la región que incluyen: patrones de petate, calados, soles, estrellas, montañas, ríos, insectos de agua, pájaros, águilas de dos cabezas, “S” símbolo que representa la tierra, pata de perro, flores de piedra, flores de piña, cucaracha del agua, etc. 

Además del huipil, las mujeres utilizan un enredo blanco o azul con bordados en la orilla y terminaciones en zig zag.

Respecto a la vestimenta establecida en las escuelas primarias amuzgas, se establecieron normas para usar la vestimenta tradicional como el uniforme escolar por varios días de la semana, los maestros de igual manera quisieron contribuir a ello portando la vestimenta tradicional con orgullo. 

Uno de ellos opinó que “mediante nuestra vestimenta, nos identificamos nosotros los nannncue ñomdaa”, esto es un factor importante ya que los objetos son un reflejo de la cultura amuzga y que genera un sentido de pertenencia y de apropiación al tener el sello característico de lo que ellos mismos producen en la comunidad.

La lengua de los amuzgos es conocida como ñomdaa y en la lengua indígena significa “la palabra del agua”, los amuzgos se autodenominan “nan nncuee ñomndaa” o “la gente nativa que habla la palabra del agua”. Es de las treinta lenguas más habladas en México (INEGI, 2009). El tono con el cual se pronuncia una palabra es tan importante que al tener alguna variable, puede modificar el significado de la palabra completamente. El sistema de sonidos es la nasalización y contraste entre sílabas.

IG: @ransesv